El pasado 27 de Mayo, el Ateneo de Chiclana, invitó a los compañeros del Ateneo de Algeciras para ofrecerles un recital de poesía. Así que cogimos nuestros bártulos, y nos fuimos para allá. El recital se hizo en uno de los salones del museo taurino de Chiclana, rodeados por pinturas y esculturas taurinas, realizamos nuestra actuación.
A las 8 en punto de la tarde, empezó el recital, presidida la mesa por compañeros del Ateneo de Chiclana y por el presidente del Ateneo de Algeciras. Una compañera recitó un poema de Luis Rosales para abrir el acto y seguidamente tuvimos quince minutos de actuación cada uno de nosotros, Emilio Ríos, Alfredo y una servidora.
POEMA DE EMILIO RIOS DE SU LIBRO "LA MIRADA 
DUAL"homenaje a Edgar Allan Poe, basado en el relato "la casa Usher". I
Cuando pisé el zaguán
de la casa de los Usher,
comencé a romperme por dentro.
II
Toda mi fe y mi voluntad
se resquebrajaron
con estrépito.
A merced quedé
de mis instintos.
III
Un antiguo dolor
arraigó en mi cerebro,
que transmitió su miedo
al resto de los miembros.
IV
Putrefacto encontré
el hogar de los Usher,
cuerpo deshabitado
su lívido esqueleto....
... VII
Pesaba el aire
como un cadáver insepulto.
Los movimientos
se hacían lentos
y tendían a la quietud,
al arrobamiento profundo
de los catatónicos...
.... X
Cayó la casa de los Usher.
Un viejo perro negro
aún late sin prisa
bajo los escombros
alimentándose de heridas.
El siguiente poema es de ALFREDO TRUJILLO, poeta linense residente en Algeciras, de su libro que en breve se presentará por la delegación de turismo del Ayto. de Algeciras,"SENTIMIENTOS DE UN POETA".
CREO EN DIOS
Nací sin saber por qué nacía.
Moriré sin saber por qué muero.
El poder no está en mí,
el poder es Eterno y Supremo
y a lo que poseeni siquiera lo entiendo
o lo veo
pero lo siento en la lluvia
y el viento,
en el arroyo y los ríos,
en los océanos y el cielo,
en la rosa y el clavel,
en la alondra y el jilguero
y en el universo entero.
Es mi Dios a quien sin ver
amo, adoro y quiero.
El último poema es mío y pertenece al libro "EL MAR DE MIS RECUERDOS". Esta poesía la escribí hace muchos años, cuando viendo la tele a la hora de la cena mientras me tomaba un vino, el telediario daba la triste noticia - que estábamos esperando toda la semana-, sobre una niña sudamericana que acababa de morir al caer en un pozo, y durante días lucharon por salvarla hasta que se quedó sin fuerzas para seguir luchando por la vida. Nadie pudo hacer nada por salvarla. Después de esta noticia, me volví a tomar otra copa y evitando las lágrimas, escribí:
UN BRINDIS
Brindé mi copa de vino rojo,
de sangre inerte,
a la salud de una vida agonizante.
Voy camino de unas manos que no aten,
y lo único que encuentro
son cuerdas cubiertas de carne.
Te brindé mi copa,
y al beber
se rompió en mil pedazos.
Fui buscando
la voz humilde de una niña
que ¡por Dios!
no llorara de hambre.
Y lo único que descubrí fueron
llantos ocultos más allá del océano
de niños que no tenían nada.
Te lo brindé a ti,
para que sencillamente con vanas palabras
me contaras bajito tu desdichada vida.
La velada terminó en un jardín mozàrabe, regado de buen vino y buen ambiente.